domingo, 15 de marzo de 2015

MARZO (I)

Desempolvar los viejos cuadernos y ponerle respiración asistida al nuevo año. Empezamos (otra vez). Es domingo. Leo y asiento:


LO DIFÍCIL

Enamorarse es fácil.

Uno puede enamorarse 
-sin demasiado esfuerzo-
varias veces al día,
a nada
que se lo proponga
y se mueva un poco por ahí;
y si es verano,
ni te cuento.

Enamorarse no tiene
mayor mérito.
Lo realmente difícil
-no conozco
ningún caso-
es salir entero 
de una historia de amor


Karmelo Iribarren

sábado, 5 de julio de 2014

VERANO (I)

El verano se resiste a venir. La primavera que no fue deja huérfanos estos versos. Leo:


CAMINO DE CASA
Una llamada telefónica se derramó por la noche y resplandeció
en el campo y en las afueras.
Después dormí inquieto en la cama del hotel.
Parecía la aguja de la brújula que el corredor de orientación lleva por el bosque con palpitante corazón.

Tomas Tranströmer


martes, 15 de abril de 2014

ABRIL (I)


Y las calles supieron de mi,
como yo supe de ti, tiempo atrás.

Hay gente que está compartiendo vida conmigo, 
los mismos pasos en otros labios, 
los mismos pensamientos, 
las mismas playas 
y el mismo deseo de que nadie nos toque los cojones 
y que cierren el mundo por vacaciones.

P.O.B

La primavera se adivina y trae consigo unos versos que hablan de  renuncias y cuentas pendientes:

Me he sentado a mirar
la orilla de los cuerpos en humildad de espera, 
como al quedarme con tu bolso
cuando te vas al probador.
Una corriente viva de precios y etiquetas, 
minuciosa lo mismo que la lluvia,
ordenará las perchas de lo que no seremos,
lo que vamos a ser,
lo que alguna vez fuimos.
Y todo se reúne en nuestra indecisión.

Luis García Montero



martes, 28 de enero de 2014

INVIERNO (II)

El invierno arrecia y el viento golpea  las cornisas y los tejados de esta ciudad a veces tan huérfana de humanidad, a veces tan lejos de ningún sitio. De repente, uno se sorprende a sí mismo hojeando viejos cuadernos:

(...)
Sucede que a veces 
estoy tan aniquilado emocionalmente
que juego a despistarme a mi mismo 
y a tomar un rumbo diferente a alguien
superando el vértigo el ciego el fracaso
y todo aquello que trajo a cuestas
la mirada del adiós.

(...)

Mientras tanto, Quique suena como si lo demás no importara, como si los demás no importaran. 


Serás afortunado si no deja de doler
Zahara


P.O.B
Enero 2014

viernes, 29 de noviembre de 2013

INVIERNO(I)

Lo cierto es que Noviembre aprieta. Ahora más que nunca se le aparecen a uno los fantasmas de antaño, las promesas oxidadas, las cartas sin marcar... Tomo aire.

Y es inútil el paso de tus ojos hacia la nada itinerante.

Y es tan grato saber que una mujer ha nacido bajo los pasos lentos de mi vida.

Detenida en los lavabos, los tumores, las conversaciones.

Los besos pendientes, las horas del crepúsculo, los pactos cerrados.

¿Dónde se quedaron esos jueves que ya no compartimos?.

¿Dónde aprendiste a decirme no?

P.O.B


Caminando por la calle se me vienen a la mente unos versos de Benjamín Prado. Sevilla se deja hacer.


(...)
Estamos en invierno y esto es Roma
y tú no estás.
  Yo voy de un lado a otro
de tu nombre,
    lo mismo
que un oso en una jaula;
      marco un número;
pongo la radio, escucho una canción
de Patti Smith dar vueltas dentro de Patti Smith
igual que un gato en una lavadora.

Benjamín Prado

domingo, 29 de septiembre de 2013

OTOÑO (I)


(...)

Antes de comenzar el cuento que no fuimos,
antes de que viniera a llenarte con promesas,
muchísimo antes del mar y los incendios,
del "tengo que marcharme" 
y de estrellarme contra el muro,
antes de las nuevas relaciones,
antes de despertar contigo, antes de descuidarme,
de saber que ya no valgo,
antes de divagar en serio, de compartir poesía, 
de anclar tus ojos,
antes de que pudieran con nosotros.

P.O.B
septiembre 2013




(...)
como hiciste en septiembre
cada vez que yo salía, 
tus escapadas al cielo,
tus vacaciones de lo nuestro
Los Piratas


jueves, 15 de agosto de 2013

VERANO (II)

El verano se deja hacer. La madrugada trae consigo unos versos de García Montero que hablan de cuentas pendientes, de certezas y remiendos: "porque todo concluye pero nada se calma".  

Quizás hayan poblado tu vida de viajes y yo sólo fui una huida necesaria. Quique González suena a espuertas y yo escribo como quien va a la guerra. Aunque tú no lo sepas, me drogué con promesas y les dije a todos los borrachos a las seis de la mañana que no estaba loco, que no lo soñé, que una vez estuviste de alquiler en mi boca y no supe cerrarte a tiempo en mis locuras.

Esta especie de salvoconducto a ninguna parte viene a recordarnos que en el fondo todos estamos destemplados en esta turbia procesión de nostalgias y círculos que se tambalean.

P.O.B
agosto 2013


 
Ahora parece que vas a mezclar fuego y gasolina
(...)
Quique González